¿Las emociones son buenas o son malas?


El mundo fascinante de las emociones es uno de los más estudiados en la psicología, razón por la cual se consiguen cientos de definiciones de las mismas, por diferentes autores y diversos enfoques teóricos. El término emoción, viene del latín emotĭo, que significa “movimiento o impulso”, “aquello que te mueve hacia”. En palabras sencillas, se puede afirmar que las emociones son reacciones psicológicas y fisiológicas frente a ciertos estímulos externos. Las reacciones psicológicas se refieren a la capacidad que tienen las emociones en alterar o cambiar nuestras percepciones e imaginación de nuestro mundo y las reacciones fisiológicas se refieren a la capacidad que tienen las emociones en cambiar nuestro cuerpo físico como, por ejemplo, las pulsaciones cardíacas, las reacciones faciales, las conductas agresivas, etc.

Las emociones básicas del ser humano se pueden limitar a: miedo, amor, rabia, tristeza y alegría. El resto de las emociones provienen de la mezcla de estas 5 emociones básicas. Frecuentemente se escucha el juicio de que existen emociones buenas y malas, sin embargo no es conveniente darle una valoración a las emociones, ya que son parte de nuestra naturaleza, inclusive cada emoción tienen un fin de sobrevivencia en la evolución de la raza humana. Por ejemplo, el miedo es una emoción que nos protege de los peligros reales que corremos en la vida con el fin de sobrevivir, sin embargo, no todos los miedos son para protegernos de algún peligro real, algunos son creados por nuestra mente y nos limitan a tomar decisiones importantes en nuestras vidas.
Por otro lado, las emociones sólo llegan a nuestro devenir cotidiano dependiendo de los estímulos que estemos recibiendo. En este sentido, afirmamos que “no somos responsables” de las emociones que nos llegan y sentimos en algún momento, pero “sí somos responsables” de permanecer en una emoción o cambiarnos a otra. Más que controlar o dominar las emociones propias resulta más atractiva la idea de  aprender a “surfear” y movernos dentro de nuestras emociones para obtener los resultados deseados,.
Por Ing. Andrés Villanueva